bloqueo del lector portada

 

Amigos, compañeros, conocidos, desconocidos… amantes de la lectura; este post es para vosotros. ¿Alguna vez habéis sufrido el bloqueo del lector? Porque este término existe y es muy común. Seguro que estaréis más acostumbrados al famoso bloqueo del escritor, pues esto es lo mismo pero referido a la lectura.

 

Bloqueo del lector

Cuando una persona amante de la lectura se encuentra en un periodo en el que deja de leer. Comienzas a acumular libros y más libros pendientes. Tienes ganas de leer, pero cuando piensas en ponerte a ello te da pereza, te supone un esfuerzo, y eso te hace sentirte mal. Como te sientes mal, te obligas a leer, pero eso supone convertir el simple hecho de leer en una obligación, y eso te desmotiva. Sigues acumulando libros, pero los días pasan y sigues sin leer.

¿Os ha pasado? Porque a mi sí, y no sabía que este concepto existía como tal hasta hace poco. He visto varios vídeos sobre el tema y la verdad es que me ha tranquilizado descubrir que es algo tan común y que le pasa a mucha gente.

 

Bloqueo del lector

 

¿Por qué ocurre el bloqueo del lector?

Bueno, este bloqueo del lector puede ocurrir por diversos motivos.

  • No encuentras una lectura o las ganas de seguir leyendo.
  • Te da pereza, te bloqueas y acabas viendo pelis y series “nonstop”.
  • No encuentras ningún libro que te llame la atención.
  • Tenías muchas expectativas en un libro y, una de dos, o se han cumplido y sientes que ningún libro va a ser tan bueno como ese, o no se han cumplido y te desmotiva pensar en empezarte otro y que también te decepcione.
  • Has leído un libro que le ha gustado a todo el mundo, o de un autor muy famoso, pero no te ha gustado, y te hace sentir mal porque piensas que, si le ha gustado a todo el mundo y tiene tan buenas críticas, también debería haberte gustado a ti, y te desmotivas.

 

Cómo superar el bloqueo del lector

Tras informarme por varios sitios sobre cómo superar el bloqueo del lector, todos llegan a la conclusión de las mismas fases:

1. Asumirlo: reconocerlo y no agobiarse por ello, es algo normal y común.

2. El descanso: yo he querido llamarlo así, ya que es como una especie de “descanso de la lectura”, pero ya siendo conscientes y sin presionarnos. ¿No nos apetece leer? No pasa nada. En vez de agobiarnos por querer leer, obligarnos a ello, no conseguirlo y sentirnos mal, nos damos un tiempo para realizar otras actividades que también nos gusten y nos despejen la mente. Series, películas, videojuegos, música, deporte… Cualquier cosa que nos guste y que no nos haga pensar demasiado. Al obligarnos a leer, lo que conseguiremos, probablemente, sea cogerle manía a la lectura; y no es eso lo que queremos. Un descanso de vez en cuando también es bueno si notamos que nuestro cuerpo nos lo pide, por los motivos que sea.

3. Encuentra tu libro: tras habernos relajado un tiempo (pueden ser días, semanas o meses, no te preocupes), las ganas van volviendo poco a poco, y es momento de encontrar un libro que pueda salvarte de este bloqueo. Aquí tenemos tres alternativas.

Una sería escoger un libro de un género que te resulte fácil de leer, con ritmo, que no sea lento y que enganche. Por ejemplo, a mi me pueden gustar muchos géneros, pero es cierto que el que más fácil me ha resultado de leer ha sido la literatura juvenil/contemporánea de comedia romántica; los típicos libros con salseo, vaya. Porque son historias sin mucho trasfondo, que no te hacen pensar demasiado y que te enganchan con los cotilleos e historias amorosas o de amistad. Algunos ejemplos de este género, con ritmo y fáciles de leer, serían: la saga “You” de Estelle Maskame, “Tal vez mañana” de Colleen Hoover, la sagas “After” y “Landon” de Anna Todd, “Otoño en Londres” de Andrea Izquierdo o “Mirror Mirror” de Cara Delevigne.

Otra alternativa, que iría un poco de la mano de la primera, sería escoger un libro de tu autor favorito, o incluso uno de tus libros favoritos y releerlo. En mi caso sería un libro de Albert Espinosa, ya que me he leído todos sus libros y siempre me han encantado, por lo que es una apuesta segura para mí (“Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven”, “El Mundo Amarillo”, “Brújulas que buscan sonrisas perdidas”…), o uno de mis libros favoritos, a parte de los de este autor, como podrían ser “Donde termina el arco iris” de Cecelia Ahern o “Maldito Karma” de David Safier.

Y la última alternativa quizás sea un poco más arriesgada. Si este bloqueo te lo ha causado el último libro que leíste por alguno de los motivos citados anteriormente, podrías probar a elegir uno de un género totalmente opuesto. Si ese libro no te gustó o te decepcionó, puede que al leer uno totalmente opuesto se te quite ese “mal sabor de boca”. También es recomendable, con cualquiera de estas alternativas, escoger un libro que sea más bien corto. Un libro corto puede ser malo, y uno largo puede ser buenísimo, obviamente, pero para comenzar tras el bloqueo, puede que sea mejor empezar por una lectura más corta, aunque esto ya es a gusto de cada uno.

4. ¡A leer!: cuando hayas encontrado el libro adecuado para salvarte de este bloqueo del lector, estarás más motivado y tendrás más ganas de leer, por lo que el último paso es ponerse a leer, ¡y a disfrutar!

 

leer

 

¿Cómo evitar el bloqueo del lector?

¿Cómo evitamos que nos pase esto de nuevo? Bien, ya nos hemos reenganchado a la lectura, ahora toca eliminar las distracciones, como las redes sociales y el móvil en general, que yo creo que es la mayor distracción de todas. Cuando estemos leyendo, lo mejor es dejar lejos el móvil, pasar de él, y si pasa algo grave o importante ya nos llamarán, ¿no? No es malo aislarse un poco para disfrutar de una buena lectura.

También tenemos que saber aprovechar los momentos. Por ejemplo, cuando estamos viajando a un sitio, ya sea en autobús, tranvía, metro o tren. Si somos capaces de estar mirando el móvil todo el trayecto sin marearnos, ¿por qué no nos ponemos a leer? Si se trata de un trayecto de 5 o 10 minutos igual no, porque es muy corto, pero si se trata de más tiempo, es una oportunidad perfecta para aprovechar y seguir con nuestra lectura. Últimamente estoy viendo cada vez más gente con sus libros o e-books leyendo en el tranvía, y me parece genial.

Y como último consejo, las series o películas basadas en libros. Imagino que ya lo sabréis, pero hay muchas series y películas, pasadas y actuales, que están basadas en libros. Es una buena motivación para leer. Puedes buscar series o películas que te llamen la atención y leerte el libro primero. Cuando te ha gustado un libro o una saga, luego hace mucha ilusión verlo en la gran pantalla, ponerles caras a los personajes y ver como adaptan la historia. Yo lo hago a veces con películas y ahora lo estoy haciendo con una serie. Veo el tráiler de una peli que me llama mucho la atención y de repente descubro que está basada en un libro, así que busco el libro y me lo leo antes de que estrenen la película para luego ir a verla con el libro ya leído, que siempre hace ilusión. Esto me pasó, por ejemplo, con “Ciudades de Papel” de John Green, con “Lugares Oscuros” de Gillian Flynn, o con una serie que va a sacar Netflix en junio de este año, cuyo libro estoy leyendo actualmente, “Heridas Abiertas”, también de Gillian Flynn (¡recomendadísima si os gustan los thriller! Autora de la exitosa novela de “Perdida” y maestra del thriller psicológico).

 

Y esto es todo por hoy. Espero que os sirva de ayuda cuando paséis este bloqueo del lector, o si os está pasando ya. Estaría guay hacer una lista de esos “libros salvadores” que nos sacan de un bloqueo del lector. Si os ha pasado, comentadme cómo habéis salido de ello y con qué libro 🙂

 

 

Post anterior: Parálisis del sueño, ¿la has experimentado?

Puedes encontrarme en mis redes sociales
Facebook: Patricia Ariza Díaz
Twitter: @Paatt_
Instagram: @paatt_
LinkedIn: Patricia Ariza Díaz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *