Mel Capitán

 

Hacía mucho que no me pasaba por aquí porque no tengo tiempo ni de escribir, pero bueno, hoy me apetecía hablar sobre un tema que me molesta mucho a raíz de una noticia que vi ayer en el heraldo.
He escrito ya en Facebook sobre esto, pero para aquellos que les interese y que no se hayan enterado, vengo aquí a extenderme un poco más.

Os pongo en situación.

Han encontrado muerta en Huesca a Mel Capitán. Yo no la conocía la verdad, no había oído hablar de ella. Era una chica amante de la caza, algo que le inculcó su padre desde pequeña y que ella empezó a compartir en su Facebook, convirtiéndose así en bloguera de Jaraysedal.es y en una de las más conocidas de la caza. No voy a entrar en el tema de la caza, es algo que no me agrada, yo soy amante de los animales y es una práctica de la cual no estoy a favor, pero ese no es el tema del que vengo a hablar hoy.
De lo que vengo a hablar hoy es de lo que le ha pasado a esta chica, de cómo se la ha tratado por pensar y practicar algo con lo que otra gente no estaba de acuerdo.

Al parecer un colectivo animalista se enteró de lo que hacía esta chica, de las cosas que compartía y de que la caza era su pasión. Me parece maravilloso que haya gente con unos principios firmes, que defiendan una causa y que luchen por ella hasta conseguir lo que quieren, pero hay formas y formas.
Esta chica empezó a recibir insultos por sus redes sociales. Hasta ahí algo “normal”. Y digo normal no porque a mí me lo parezca, sino porque cualquier personaje público que comparte sus ideas, pasiones y actividades en Internet, se expone a este tipo de cosas, ya que hay mucha gente que no respeta nada, por no decir algo peor.
Lo que ya no es nada normal es cuando empezó a recibir mensajes amenazantes tales como “te vamos a callar con una bala en la frente, “espero que alguien te dé una paliza que te deje cuatro meses en coma”, “somos muchos los que deseamos que no vivas y un largo etcétera.
La cosa empezó a pasarse de la raya cuando unas personas publicaron la ubicación del trabajo de Mel y fueron hasta allí, aunque ella no se encontraba en ese momento porque iba con otro turno, e intentaron presionar a su jefe para que la despidiese. Afortunadamente, por lo que he leído, la empresa la apoyó y no hicieron ni caso a esas personas.
Lamentablemente, toda esta historia ha acabado con Mel suicidándose. Aunque según sus más cercanos, lo hizo por cuestiones personales y no por el acoso sufrido. No sé si será cierto ni cuáles serían sus verdaderos motivos para llegar a tener ese horrible final.

Como ya he dicho, yo no apoyo la práctica de la caza, pero lo que no se puede hacer es tratar así a todo el que actúa o piensa de una forma diferente a ti. No voy a entrar a debatir si la caza debería ser o no ilegal, ni en temas morales ni animalistas. Solo en el tema del respeto, o más bien de la falta de respeto que tiene la gente.

Por culpa de estas personas se etiqueta rápidamente de forma equivocada a todo aquel que defiende una causa, práctica, idea o pensamiento, como puede ser el feminismo, ser vegetariano o vegano, amante de los animales, etc. Hay gente que por desgracia confunde el defender una causa y unos ideales con meterse con aquellos que no piensan igual, insultarles e incluso desearles la muerte.

Yo tengo mis principios, pero jamás me he metido con nadie que piense diferente a mí. Tengo muchas personas queridas y cercanas con ideas y costumbres totalmente opuestas a las mías. Y podré estar más o menos de acuerdo con ellos, pero los quiero y los respeto por igual.

Desde aquí transmito mis respetos y pésame a la familia de Melania Capitán.
Es lamentable que pasen estas cosas.
Defender una causa es luchar por ella SIEMPRE bajo el respeto y la educación, no insultar y amenazar a todo el que te contradiga.

Gracias a aquellos que hayáis querido leerme, y todas vuestras opiniones serán bienvenidas y ante todo respetadas.

 

 

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3 Comments

  • Notodoesrima

    Yo también soy animalista, y la caza por diversión me parece espantoso, pero por ende no voy a acosar de tal manera al que lo es. Lo respeto pero no lo comparto, y es algo que lo digo orgulloso y abiertamente. Buen artículo.

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